Antes de ofrecer un solo dulce, la niña se detuvo.
En el video se ve cómo, ya lista para empezar a vender en plena calle, inclina la cabeza y se toma unos segundos para hacer una oración. Después de eso, comienza su jornada. Nada más: una pausa breve en medio del ruido de la calle.

Las imágenes fueron compartidas en redes por AddaL Velazp y llamaron la atención de miles de personas, que destacaron el gesto como una muestra de fe y esperanza. La escena también abrió una reflexión sobre los niños que, desde muy pequeños, salen a las calles para ayudar con los gastos de sus familias.
Hasta ahora no se conoce el nombre de la menor. Lo que sí queda claro es lo que miles vieron en esos segundos: una niña que, antes de empezar, eligió confiar. ¿Un acto emotivo de fe o algo que una niña de esa edad no debería de vivir?
Video:
@addvelaz La vida sin Dios es una vida sin esperanza